EL ORAS - CONHU ANTE LAS EMERGENCIAS SANITARIAS

EL ORGANISMO ANDINO DE SALUD - CONVENIO HIPOLITO UNANUE ANTE EL ACTUAL PROBLEMA DEL DENGUE Y PRESENCIA DE ENFERMEDAD POR CORONAVIRUS 2019 (COVID-19)

La Secretaria Ejecutiva del ORAS-CONHU, en coordinación con representantes de los ministerios de salud de los países andinos: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, considera lo siguiente:

Respecto al COVID-19

En los últimos años se han presentado nuevas enfermedades y reemergen otras, como es la actual enfermedad por Coronavirus (COVID-19), agente causal de la enfermedad respiratoria con compromiso sistémico, detectado en la ciudad de Wuhan (República Popular de China) el 31 de diciembre de 2019.

La Organización Mundial de la Salud ha declarado al brote del COVID-19 como una Emergencia en Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), que a la fecha, se ha extendido a  los países de la Región de las Américas, y por tanto a los países andinos. Se evidencia que el curso de la enfermedad es de 5 a 14 días, y que el 85% de los infestados por COVID-19 no presentan síntomas manifiestos o de importancia, siendo el grupo de personas mayores de 80 años, quienes tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones respiratorias graves.

Respecto al Dengue

Que el recrudecimiento de enfermedades transmitidas por vectores, debido al aumento de lluvias y olas de calor durante estos últimos 4 meses, muestra que el cambio climático es “la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI”, generadora de desplazamiento de las personas y diferentes especies animales y el incremento del riesgo de enfermedades y necesidades sociales necesarias de ser resueltas junto con la emergencia por el COVID-19.

 El dengue es una de las arbovirosis, y representa hoy en día el principal problema de salud pública internacional en países con climas tropicales, en zonas urbanas y en sub urbanas. Las nuevas condiciones de calentamiento global favorecen la multiplicación del Aedes aegypti, como principal causante de la transmisión de la enfermedad, a ello se suma las inadecuadas condiciones de almacenamiento de agua, la pobreza y el desconocimiento del autocuidado en las poblaciones afectadas, entre los factores más importantes. En los países andinos, la circulación de diferentes serotipos, en algunos casos de forma simultánea, ha incrementado el riesgo de presentar mayor cantidad de casos graves y de letalidad. La diseminación actual del Aedes aegypti en la región andina es amplia y aumenta en la medida que no mejoren las condiciones sociales, ambientales y económicas.

Lo anteriormente mencionado requiere de una respuesta integral y conjunta, que articule a los países de la subregión para un efectivo control de las emergencias en salud pública, por lo que manifestamos los siguientes criterios:

Respecto a la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19):

La amenaza global generada por la pandemia de la enfermedad por Coronavirus 2019, requiere de la participación de toda la población en general, el sector salud y todas las instituciones que velan por aplicar las medidas sanitarias para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad, con especial énfasis en la población de mayor riesgo.

Se reconoce el esfuerzo de los estados para implementar de manera intersectorial y conjunta las medidas de mitigación, y exhortamos mantener una comunicación permanente para tomar decisiones oportunas que eviten la expansión del COVID-19.

Es importante fortalecer las medidas que están tomando los países andinos, relacionadas con la vigilancia epidemiológica, atención y manejo clínico, detección temprana, seguimiento de casos y contactos, y aislamiento domiciliario para prevenir la propagación.  

Es necesario establecer una comisión en el más alto nivel, que valore, monitoree, coordine, y proponga medidas necesarias a implementar entre los países andinos tendentes a mejorar las medidas de mitigación ante la presencia del COVID-19.

Es necesario coordinar entre los Ministerios de Salud de los países andinos las medidas que se estén aplicando relacionadas con la protección de las trabajadoras y trabajadores de la salud, y la comunicación de riesgos a la comunidad, con énfasis en población con riesgo de complicaciones (adultos mayores y personas con afecciones de salud subyacentes).

Se debe mantener un fuerte liderazgo en las comunicaciones e información oficial para lograr la comprensión y colaboración del público en las medidas restrictivas de las actividades cotidianas y del comportamiento de las personas e instituciones privadas y públicas, evitando las distorsiones que a su vez son generadoras de tensiones innecesarias en la población.

Respecto del dengue y otras arbovirosis:

Desarrollar programas, planes y proyectos en el más alto nivel de autoridad para que doten a los pueblos de un mayor acceso al agua y adecuado suministro para el consumo humano; un mejor ordenamiento ambiental, educación preventiva desde la niñez, impulsar el acceso integral a la salud, fortalecer la participación social para una adecuada movilización social; a las instituciones formadoras, desarrollar capacidades en los estudiantes en formación en actividades de promoción de la salud e intersectorialidad. Todas estas, acciones nos permitirán enfrentar y resolver los determinantes sociales de la salud causantes de la enfermedad, y los problemas derivados de los agentes patógenos de manera integral y universal

Fortalecer la implementación de la Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control del Dengue y otras arbovirosis, articulando con el “Plan de acción para entomología y control de vectores 2018 – 2023” de la OPS/OMS y las acciones prioritarias de la “Respuesta Mundial para el Control de Vectores 2017–2030”, cuya visión es libre del sufrimiento humano debido a enfermedades transmitidas por vectores, con énfasis en:

a) Garantizar la respuesta de prevención y control del vector al más alto nivel del gobierno e involucrando a toda la comunidad.

b) Garantizar una atención médica oportuna y adecuada para evitar muertes (rol de la atención primaria), que fortalezca el intercambio de experiencias en atención y tratamiento, tanto de equipos técnicos como de gestión.

c) Tener mecanismos para el monitoreo, evaluación y control de la calidad de las acciones técnicas para la prevención y control del dengue, en todos sus componentes (articulación intersectorial, atención médica, estrategias de control vectorial, comunicación social, entre otros).

d) Fortalecer la vigilancia epidemiológica para mejorar la aplicación de las medidas de prevención y control del dengue, con énfasis en las zonas de frontera.

e) Fortalecer las estrategias de participación comunitaria, movilización social y comunicación basada en comunidad y en el derecho a la salud.

f) Integrar las lecciones aprendidas de experiencias significativas en prevención y control del dengue con enfoque holístico de la promoción de la salud.

Activar el Comité Andino de Vigilancia en Salud Pública, conformado por jefes o directores de Epidemiología de los Ministerios de Salud, con el objetivo de fortalecer la articulación y cooperación entre los países andinos en la vigilancia, prevención y control del dengue y otras enfermedades.

Fortalecer el proceso de articulación intersectorial, multidisciplinario, con participación de la comunidad para implementar las medidas establecidas a nivel internacional para combatir el calentamiento global, medida que, si bien es a mediano plazo, logrará enfrentar en mejores condiciones el impacto del cambio climático en la salud mundial.

 

“CADA VEZ MÁS JUNTOS POR EL DERECHO A LA SALUD”

 

Lima, 18 de marzo de 2020

ORAS – CONHU

ORAS-CONHU

El Convenio Hipólito Unanue, surgió ante la necesidad de que paralelamente a los esfuerzos de integración andina en las áreas económica y educacional, se considerara el papel fundamental que debe jugar la salud en el proceso de integración de los pueblos andinos, iniciativa del gobierno del Perú y de su Ministerio de Salud. más.